miércoles, 14 de marzo de 2012

Maltrato Prenatal



El maltrato es considerado una violación directa de los derechos de los niños. Es procedente como tal cuando se lesiona el ser y la dignidad del infante; por tanto es maltratado o abusado un niño.
Se considera maltrato cuando su salud física o mental o su seguridad están están en peligro, ya sea por acción, omisión o negligencia.
El maltrato surge en madres de todas las edades, pero es más frecuente en la madre adolescente.
El maltrato prenatal es toda agresión hacia el feto, realizada de manera consciente o inconsciente. Algunas medidas para solucionar el problema, consisten en enterar a la población de esta problemática y promover la importancia de un correcto control prenatal.
Es evidente que todas aquellas circunstancias que inciden negativamente en las condiciones y la calidad de vida de la madre gestante producirán efectos negativos al feto. Existen factores sociales, toxicológicos, médicos y de negligencia personal, relacionados al estilo de vida de la madre considerados como maltrato fetal por ejemplo, una alimentación deficiente, el exceso de trabajo físico o psíquico embarazo no deseado, indiferencia emocional, promiscuidad, enfermedades infecciosas o de transmisión sexual y por supuesto el consumo de substancias toxicas y estupefacientes influirán en el desarrollo del feto.

¿Cuáles son los efectos del consumo de medicinas y drogas durante el embarazo?
El uso de medicamentos provoca serios efectos en el feto entre ellos, el síndrome de abstinencia al nacer. El síndrome de abstinencia neonatal (SAN) se presenta debido a que una mujer embarazada toma drogas adictivas ilegales o fármacos recetados tales como:
* Anfetaminas
* Barbitúricos
* Cocaína
* Diazepam
* Marihuana
* Opiáceos (heroína, metadona, codeína)
Éstas y otras drogas atraviesan la placenta --el órgano que conecta al bebé con su madre en el útero y alcanzan al bebé, que se vuelve adicto junto con su madre.
Al nacer, el bebé todavía es dependiente de la droga. Debido a que ya no está recibiendo la droga después del nacimiento, se pueden presentar síntomas de abstinencia.
Los síntomas del síndrome de abstinencia neonatal dependen de:
* El tipo de droga que la madre consumió
* La cantidad de droga que ella estaba tomando
* La cantidad de tiempo durante el cual consumió la droga
* Si el bebé nació a término o antes (prematuro)
Los síntomas pueden empezar al cabo de 1 a 3 días después del nacimiento o pueden tardar de 5 a 10 días en aparecer.
El consumo del alcohol es la causa más común de retraso mental y la principal causa prevenible de defectos de nacimiento.
Cuando una mujer embarazada toma alcohol, éste atraviesa fácilmente la placenta hacia el feto. Debido a esto, el consumo de alcohol le puede causar daño al desarrollo del bebé.
Una mujer embarazada que consuma cualquier cantidad de alcohol está en riesgo de tener un niño con síndrome de alcoholismo fetal. No se ha establecido ningún nivel de "seguridad" con el consumo de esta bebida durante el embarazo. Las cantidades mayores de alcohol parecen incrementar los problemas. El consumo excesivo de alcohol es más dañino que tomar pequeñas cantidades de esta bebida.
El momento del consumo de alcohol durante el embarazo también es importante y parece ser más dañino durante el primer trimestre. Sin embargo, tomar alcohol en cualquier momento del embarazo puede ser dañino.
Un bebé con síndrome de alcoholismo fetal puede tener los siguientes síntomas:
* Crecimiento deficiente mientras el bebé está en el útero y después de nacer.
* Disminución del tono muscular y mala coordinación.
* Retraso en el desarrollo y problemas en tres o más áreas mayores: pensamiento, lenguaje, movimiento o habilidades sociales.
* Anomalías cardíacas.


Problemas con la cara, como: o ojos pequeños y rasgados con pliegues epicánticos grandes
o cabeza pequeña
o maxilar superior pequeño
o surco nasolabial liso
o labio superior liso y delgado


Fumar durante el embarazo provoca:
* Mortinato: Se presenta cuando un feto que se esperaba que sobreviviera muere durante el nacimiento o durante la segunda mitad del embarazo.
* Circunferencia craneal:
* Trastorno de hipercinesia, neurológicos, cognoscitivos y conductuales.
* Bebés de bajo peso.
* Aborto espontaneo.
* Problemas respiratorios.
* Síndrome de muerte súbita en lactantes.
Marihuana y embarazo.
El consumo de marihuana durante el embarazo ha estado relacionado con el nacimiento de bebés de muy bajo peso y con síntomas relacionados con la abstinencia, entre los que se incluyen: antojos excesivos, temblores e hiperemesis (vómitos severos y crónicos). Una serie de estudios científicos han demostrado que, no todas, pero algunas mujeres que consumían marihuana incluso tan poco frecuentemente como una vez al mes durante el transcurso del embarazo eran más propensas a aumentar de peso inadecuadamente, a experimentar trabajo de parto extremadamente rápido y peligroso, a experimentar trabajo de parto prolongado o parto detenido, o a tener que someterse a una cesárea. Por otra parte, también son mucho más propensas a dar a luz bebés que necesiten resucitación luego del parto.
El consumo de marihuana también puede dañar los genes, dando como resultado - posiblemente - el desarrollo de defectos de nacimiento en los bebés o de cáncer, y además puede llegar a provocar riesgos de que los mismos/as desarrollen trastornos de atención y problemas de aprendizaje a medida que vayan creciendo. La marihuana también ha sido relacionada con efectos adversos sobre el funcionamiento de la placenta y el sistema endócrino fetal; lo cual potencialmente podría impedir que el embrarazo llegara a buen término.



Consumo de cocaína durante el embarazo.
El consumo de cocaína durante el embarazo puede afectar a una mujer embarazada y al feto de muchas maneras. Durante los primeros meses, puede aumentar el riesgo de aborto espontáneo. Si se utiliza la droga más adelante en el embarazo, puede provocar el parto en forma prematura. También puede causar la muerte del bebé antes de nacer, o que sufra un accidente cerebrovascular que puede conducir a daños cerebrales irreversibles.
Los estudios demuestran que las probabilidades de dar a luz a un bebé prematuro se duplican al menos cuando la madre utiliza cocaína durante el embarazo. Y como la cocaína interfiere con el flujo de oxígeno y nutrientes que recibe el feto, el bebé puede ser mucho más pequeño al nacer de lo que sería si la madre no consumiera la droga. Además, los bebés expuestos a la cocaína tienden a tener cabezas más pequeñas, lo que puede indicar que el cerebro también sea más pequeño. Estos problemas aparecen con más frecuencia en los bebés de mujeres que consumen cocaína durante todo el embarazo que en los bebés cuyas madres dejan de tomar la droga durante el primer trimestre.
La cocaína también puede provocar que la placenta se separe de la pared del útero antes de comenzar el parto. Este fenómeno, llamado desprendimiento prematuro de la placenta, puede causar hemorragias prolongadas y ser fatal tanto para la madre como para el bebé.

Consumo de Metanfetaminas durante el embarazo.
El consumo de metanfetaminas en las mujeres embarazadas provoca que los bebes sufran de bajo peso al nacer y de ser pequeños para su edad gestional.




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